Pautando segundos,
marcando instantes con colores llamativos.
No se podría confundir el inicio con el fin.
Pero, ¿porqué asumir irremediablemente
límites temporales, tiempos limitados?
Los primeros minutos formados por segundos.
Los segundos se pierden al compás de tu revolución.
Tus emociones se entremezclan.
Pareciera como si bailaran a ritmos tan dispares...
y un momento dado, se convierte en tu momento.
Avanza, retrocede, ten prisa o respira.
Pero marca tu ritmo, vive tu tiempo y disfruta el momento.