domingo, 4 de mayo de 2008

Embriagada


A menudo lo que ocurre es que hablamos sin palabras, la comunicación es más que saber construir frases gramaticalmente correctas.
El sentido lo encontramos más allá de los fonemos, los morfemas, los lexemas y todas las reglas que rigen su correcta utilización en nuestra lengua.
El sentido en la emoción se tranmiste más allá de la emisión de sonidos construidos gracias a nuestra cognición.
Y es que la emoción para empezar resulta indefinible cuando crece día a día y el proceso nunca acaba de culminar, pues tal como ella, su causa y su razón nos alerta de una contínua progresión que hoy porcierto embriaga mi ser con sublimes placeres más que estrechamente vinculados a tí. Una sonrisa.
Una palabra.
Una mirada.
Una reacción.
Tu esencia, ante la que me presento como devota.